miércoles, febrero 11

Sabrás que todo era absurdo mucho después.

Primero sentirás la soledad
te preguntarás porqué
te arriesgarás
en su nombre y el mío
dormirás sin amigos
sintiendo sin embargo algo muy parecido a la justicia.

Dirás que no te gusta escribir nada en tu piel.
Que, además, no te gustan los nombres.
Escribirás, pero solo en papeles.
Creerás firmemente que son solo papeles. 

Y como si algo en el lugar preciso de tu alivio
y de tu abrigo
pudiera confirmar tu inocencia
esas palabras vendrán a decir
lo que vos no te animaste.

Pensarás que hiciste alguna cosa mal
pero no estarás dispuesta a reconocerlo.

Solo en parte. Siempre a medias. 

Cruzarás cualquier frontera con tal
de dejarlo todo atrás, lo creerás posible
te aferrarás a ello como nunca antes. 

Y tendrás, por una vez,
tu parte de razón. 




 

Hipótesis del presente

Ya no sirve todo
lo que, sin embargo,
insiste.

Voy a salvar tu nombre.
Vos viniste
a salvar mi cuerpo.

Hoy, los papeles dejaron de ser papeles: tengo un lugar. 

No sé de qué se trata el tiempo ni qué tendría yo
que ver con él.

Precisaremos nombres esta vez.
Una sola vez.
Con un poco de suerte, dos. 

Intento quererte, para incendiarte al fin.