Me di cuenta al soñarte.
No cuando fui
a visitarte
ni cuando vi tus plazas
tus avenidas
la gente por tus calles
los edificios enormes
no
ni cuando caminé
por los paisajes adheridos
a tu historia
o sentí el olor de tus veredas
ni cuando vi tus colores
abriéndose ante mí
entre lugares y parques y personas.
Me di cuenta al soñarte
y entonces vi una sola ciudad
única
despierta
y al fin reunida.