jueves, mayo 27

Cosita desprendida
de algún juguete
que una tarde
una niña
encontró debajo
de una mesa
y guardó
durante un tiempo
en una caja
que hoy
se dedica
a abrir cada tanto
para entender
que no es más
que un hilo extraño
feo y desprovisto
de magia
aunque
ante sus ojos
brille todavía.

3 comentarios:

Brian dijo...

En el final se llena de fuerza. En el final, es hermoso. Tras el final, deja una sensación de paraíso perdido, de estirar las manos y no cazar nada, pero también de sonrisa, de aroma a infancia, a revolver historias, norias, memorias.


Qué lindo, Elisa.

PD: el del espejo me encantó de Pe a Pa, de H a B.

Brian dijo...

PD2: es re cheto moderar los comentarios de la gente. Dejá que sean libres, bo censurera, bo policiaca.

Eli dijo...

Gracias che. Los escribí rápido y los subí enseguida. Si lo pensaba creo que no lo hacía...
Ja.
Lo de la "censura" es por algo que te conté hace un tiempo. Obviamente no es que publique los que elogian y omita los que critican o algo parecido, jaja. El criterio es muy otro y pasa por el respeto o la falta de.

:)

Besos.