Ya no sirve todo
lo que, sin embargo,
insiste.
Voy a salvar tu nombre.
Vos
viniste a salvar mi cuerpo.
Hoy, los papeles dejaron de ser papeles: tengo un lugar.
No sé de qué se trata el tiempo ni qué tendría yo
que ver con él.
Precisaremos nombres esta vez.
Una sola vez.
Con un poco de suerte, dos.
Intento quererte, para incendiarte al fin.
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